Guía para alisar tu cabello con plancha sin quemarlo
Alisar tu cabello con plancha sin quemarlo es posible si conoces cómo hacerlo correctamente. La clave está en usar la temperatura adecuada según tu tipo y color de cabello, aplicar técnicas simples de protección y elegir una plancha confiable. En esta guía te explicamos, de forma clara y directa, cómo lograr un alisado bonito, duradero y sin maltratar tu cabello, incluso si lo haces en casa y no tienes experiencia previa.
Alisar el cabello no debería ser sinónimo de puntas resecas, quiebre o pérdida de brillo. Cuando se entiende cómo funciona el calor sobre el cabello y se siguen ciertos cuidados básicos, la plancha se convierte en una aliada y no en un enemigo. Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber para tomar mejores decisiones y proteger tu cabello desde el primer uso.
Por qué el cabello se quema al usar plancha
El cabello se quema cuando se expone a temperaturas más altas de las que puede soportar. Cada hebra está formada por capas que, al recibir calor excesivo, se abren y pierden su humedad natural. Esto provoca resequedad, frizz, puntas abiertas y, en casos más graves, quiebre inmediato.
Uno de los errores más comunes es pensar que más calor significa un mejor alisado. En realidad, usar una plancha muy caliente solo acelera el daño. Otro problema frecuente es pasar la plancha varias veces por el mismo mechón o hacerlo sobre el cabello húmedo, lo cual genera vapor interno y quema la fibra desde dentro.
También influye la calidad de la plancha. Las placas mal recubiertas o con distribución irregular del calor tienden a “freír” el cabello en lugar de alisarlo de manera uniforme.
Cómo preparar tu cabello antes de alisarlo
Antes de encender la plancha, el cuidado empieza desde el lavado. Usar un shampoo y acondicionador adecuados para tu tipo de cabello ayuda a que la fibra esté más fuerte y flexible frente al calor.
Seca completamente el cabello antes de plancharlo. El cabello húmedo o mal seco es mucho más vulnerable al daño térmico. Además, aplica siempre un protector térmico. Este producto crea una capa que reduce el impacto directo del calor y ayuda a conservar la hidratación natural.
Desenreda bien el cabello y divídelo en secciones pequeñas. Esto evita que tengas que pasar la plancha muchas veces por el mismo mechón y permite un alisado más rápido y parejo.

Temperaturas correctas según tu tipo y color de cabello
Elegir la temperatura adecuada es uno de los puntos más importantes de esta guía para alisar tu cabello con plancha sin quemarlo. No todos los cabellos soportan el mismo nivel de calor.
Cabello fino, decolorado o con tintes claros
Este tipo de cabello es el más frágil. Lo ideal es usar temperaturas entre 120 °C y 150 °C. Aunque el alisado pueda tardar un poco más, el cabello se mantiene sano y con brillo.
Cabello normal o con color oscuro
Si tu cabello no es muy delgado ni muy grueso, puedes trabajar entre 150 °C y 180 °C. Esta temperatura logra un buen alisado sin comprometer la estructura del cabello.
Cabello grueso, rizado o muy abundante
En estos casos, se puede usar entre 180 °C y 200 °C, siempre con protector térmico y sin repetir demasiadas pasadas. Superar los 200 °C no es recomendable para uso frecuente en casa.
Técnica correcta para alisar sin maltratar
La forma en que usas la plancha es tan importante como la temperatura. Toma mechones delgados y pasa la plancha de raíz a puntas en un solo movimiento continuo. Evita detenerte o apretar demasiado.
No repitas la pasada más de dos veces por mechón. Si no queda liso, revisa si la temperatura es la adecuada o si el mechón es muy grueso. Planchar con calma y orden reduce el daño y mejora el resultado final.
Otro consejo clave es no planchar todos los días. Aunque lo hagas bien, el uso diario de calor termina debilitando el cabello con el tiempo.
Qué tipo de plancha elegir para evitar daños
La elección de la plancha marca una gran diferencia en el cuidado del cabello. Existen marcas y tecnologías diseñadas para proteger mejor la fibra capilar.
Las planchas de la marca Remington son reconocidas por incorporar recubrimientos cerámicos y controles de temperatura que ayudan a distribuir el calor de manera uniforme. Esto reduce los puntos de sobrecalentamiento y el riesgo de quemaduras.
Las planchas con keratina están diseñadas para ayudar a mantener el cabello más suave y con apariencia saludable, ya que este componente se asocia con la estructura natural del cabello. Por otro lado, las planchas con recubrimiento de aguacate buscan aportar mayor sensación de hidratación durante el alisado, algo muy valorado en cabellos secos.
También destacan las planchas de la marca Cosmos, que suelen ofrecer opciones prácticas para uso doméstico, con temperaturas regulables y diseños pensados para un manejo sencillo.

Cuidados después de usar la plancha
El cuidado no termina cuando apagas la plancha. Después del alisado, es recomendable aplicar unas gotas de aceite capilar o sérum ligero en las puntas para sellar la humedad y aportar brillo.
Una o dos veces por semana, usa mascarillas hidratantes o reparadoras. Esto ayuda a compensar la pérdida de humedad causada por el calor. También es importante cortar las puntas regularmente para evitar que el daño avance.
Si sabes que usarás plancha con frecuencia, intenta alternar peinados y dejar descansar el cabello algunos días. El equilibrio entre estilo y cuidado es lo que mantiene el cabello sano a largo plazo.
Errores comunes que debes evitar
Uno de los errores más frecuentes es usar la plancha sin protector térmico. Otro es confiar en una sola temperatura para todo tipo de cabello. También es un problema planchar el cabello sucio, ya que los residuos de productos pueden quemarse y dañar la fibra.
Evita planchas sin control de temperatura o muy económicas que no garantizan una distribución uniforme del calor. A largo plazo, una buena plancha es una inversión en la salud de tu cabello.
Alisar tu cabello no tiene por qué ser un riesgo si sigues los pasos correctos. Con la temperatura adecuada, una técnica sencilla, productos de protección y una plancha confiable, puedes lograr un alisado bonito sin sacrificar la salud de tu cabello. Entender tu tipo de cabello y respetar sus límites es la mejor forma de mantenerlo fuerte, brillante y con un aspecto cuidado cada vez que usas la plancha.